26 julio 2011

CITAS CARACTERÍSTICAS. El Amante

Nuestra versión de El Amante de Harold Pinter concluía con una voz en off que decía el siguiente texto (extraído de la novela Los enanos del mismo autor), mientras el retrato vivo del matrimonio protagonista giraba constante y lentamente sobre sí mismo, acentuando (sobra decirlo) el carácter simbólico de las palabras:

Harold Pinter.
Estoy totalmente de acuerdo del comportamiento natural de habitaciones, puertas, escaleras, todo eso. Pero no puedo fiarme de ellos. Cuando, por ejemplo, miro a través de la ventanilla de un tren, de noche, veo las luces amarillas nítidamente, veo lo que son, y observo que están quietas. Pero sólo están quietas porque yo me estoy moviendo. Sé que se mueven conmigo, y cuando pasamos por una curva, súbitamente desaparecen. Sin embargo, sé que están quietas. Después de todo, fueron fijadas a postes que están metidos en tierra. Así que tienen que estar quietas, como es su derecho, en la medida en que la tierra misma esté quieta, lo que por supuesto no es el caso, pero eso es otra historia. La cuestión es, dicho sencillamente, que sólo puedo apreciar estos hechos cuando me estoy moviendo. Cuando estoy quieto nada de cuanto me rodea asume una conducta natural. No digo que yo mismo sea algún criterio, yo no diría eso. Después de todo, cuando estoy en un tren, en realidad no me estoy moviendo. Eso es obvio. Estoy en el asiento del rincón. Estoy quieto. A lo más me están moviendo, pero yo no me muevo. Las luces amarillas, tampoco. El tren sí se mueve, seguro, pero ¿qué tiene que ver el tren con esto?