A L T A Z O R
Homenaje al poemario homónimo de Vicente Huidobro
Dentro del ciclo exPOErimentos no podía faltar Huidobro, cuya poética ha constituido de siempre un referente e influencia indiscutibles. Por lo tanto, esta ocasión tenía algo de testimonial, de manifiesto.
Bajo el conjuro de una apacible noche veraniega, en la azotea de la Casa-Taller Las Artes del Libro, coronados por un resplandeciente jardín de estrellas, tuvo lugar este homenaje al Creacionismo de Huidobro mediante la lectura sin interrupción de los siete cantos de su libro fundacional: Altazor. Antes de nada, nuestro agradecimiento a un público numeroso y verdaderamente respetuoso, aunque menguara comprensiblemente ante la longeva duración del recital, que de hecho comenzó con considerable retraso.
La lectura hipnótica fue poco a poco envolviéndonos en el magma de la Palabra, cuyo renacer mediante imágenes revolucionadas y holísticas sólo puede derivar a su propia destrucción, una y otra vez, eternamente. No cesar en el fluído verbal, sólo acompañado por una sutil atmósfera instrumental y por el continuum sonoro del dínamo vital de la ciudad aún despierta, fue fundamental para provocar ese Gran Canto de todos los elementos, ese trance transcendente y tan pedestre donde el Verbo se crea y se recrea, como si aún fuese joven, nunca escrito, puro y vírgen sólo para nosotros, los allí presentes, los allí atentos, los allí altazores permeables.
Un vídeo nunca muestra lo que fue, pero lo representa, como vestigio digital del acontecer inaprensible:

2 comentarios:
Altazor de altazaño, ¡¡cuánto alteneu zorsiempre zorregrezal!!Y el tiempo enzoraltado.
¡Altazor de altazaño! ¡Cuánto alteneu zorsiempre altretorno! ¡Y el tiempo altazorado!
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