Instalación temporal en A. C. Canónigos
en San Ildefonso, del 13 al 18 de septiembre 2011.
Se trataba de relacionar los famosos textchones que el poeta F. Millán hizo en los años 70, entre otras cosas para denunciar la censura informativa de la época, con la persecución mediática que sufre Wikileaks, representada en la figura del periodista J. Assange. Pero una instalación no se puede contar sin faltarle al respeto, de modo que sólo podemos adjuntaros un vídeo, y los textos informativos que ponían al corriente al espectador sobre estos personajes.
SOBRE FERNANDO MILLÁN
“La vanguardia es una forma de desmesura que, con unos medios ridículos, quiere nada menos que cambiar todo.”
F. Millán (Jaén, 1944) es una figura clave de la poesía visual desde la década de los 60 hasta hoy en día, siendo muy importante además su labor de difusor de la poesía experimental dando conferencias, participando en proyectos colectivos y por sus estudios críticos. Su intensísima labor creativa a lo largo de varias décadas lo convierte en uno de los poetas españoles experimentales más originales y relevantes. Desde su participación en el grupo de vanguardia Problemática 63, pasando por la fundación del grupo N. O. en 1968 con Enrique Uribe, Jesús García Sánchez, Jokín Díez y J. C. Aberasturi, y por sus múltiples proyectos individuales y colectivos posteriores, Millán se ha interesado siempre en la creación de una literatura, la pintura, la fotografía, la música, etc.
Uno de sus libros más significativos es Textos y Antitextos (1970), con el que difunde, junto con otros motivos visuales, su concepto de la tachadura. En un principio Millán creó textchones o textos tachados, que son poemas visuales experimentales. Sus primeros textchones datan de 1965 y 1966, pero no es hasta 1968 cuando se publica el primer textchón y es en forma de postal. Este primer textchón titulado entre paréntesis (progresión negativa/2) fue reproducido para el póster del grupo N.O. en mayo de 1969. Este textchón está originalmente en amarillo y rojo como la bandera española, haciendo de nuevo referencia al contexto político. El textchón es parte de un proyecto más amplio en el que se incluye la tachadura de un libro como es La depresión en España en 1980-1983.
Algunas características del grupo N.O. son el simultaneismo verbal y visual, una fuerte calidad plástica, el uso de ideogramas que se deriva de la poesía concreta, y la manipulación de la tipografía como valor estético. Dentro de este contexto, las tachaduras parecen una imagen típica del año 1968 con su idea de protesta, pero con el tiempo ganan profundidad y se convierten en una técnica capaz de producir distintos matices y tonalidades.
En virtud de la tachadura se están cuestionando significados fijos e inmutables en el arte y la escritura, y, de una manera derridiana, se está deconstruyendo cualquier relación unívoca entre sujeto y objeto, entre texto y lector, entre cuadro y espectador, entre un género y otro. El lenguaje escrito deja de ser representativo de una manera tradicional. Las letras, palabras, textos y en definitiva libros, a través de los que vemos el mundo y nos vemos, constituyen en la tachadura una vieja escritura que pide ser “excrita” y “reescrita”.
Al igual que podríamos decir de muchos artículos periodísticos, en la tachadura la página impresa es significativa de modo contradictorio, pues significa dessignificando. Se han tachado la estructura léxica y sintáctica pero no sus posibilidades semánticas. No se trata de una negación total de la escritura porque está ahí como texto primario, pero hay una tendencia al silencio que constituye una antirretórica.
Las tachaduras atacan el poder totalitario que se le ha dado a la página impresa, al mundo impreso, político y artístico. Situados en su contexto, los textchones de los años sesenta y setenta presentan una denuncia al sistema represivo franquista que Millán padeció como español: la censura y la mordaza ideológica. Millán, irónicamente, lleva a la imprenta unos textos ya censurados por él mismo, mostrando de qué manera procesual la censura exterior, política, puede degenerar poco a poco, de forma casi inconsciente, a una autocensura creativa cada vez mayor. Un camino que sólo puede desembocar en la total dessignificación de las masas y, por lo tanto, en mero ruido, y por lo tanto, en el silencio.
SOBRE JULIAN ASSANGE
“Cada vez que somos testigos de una injusticia y no actuamos somos más pasivos ante su presencia y con ello podemos llegar a perder toda habilidad para defendernos y para defender a quienes queremos.”
J. Assange es periodista, programador informático y activista. En 2006 funda Wikileaks, una web social de gestión de la información donde cualquier ciudadano del mundo puede enviar datos que considere relevantes para la sociedad, conservando el anonimato.
Wikileaks quiere la verdad, y les da igual si la información está bajo secreto por la CIA, el KGB o el FBI, como al mostrar un vídeo prohibido sobre los abusos a niños (incluido un bebé) por las tropas norteamericanas en Irak, la filtración de 250.000 cables diplomáticos del Departamento de Estado de Norteamérica que muestran la frivolidad y arrogancia de éste, o la investigación sobre la simbiosis entre magnates del tráfico de drogas y el Gobierno colombiano. Julian y Wikileaks han destapado casos como los abusos en Guantánamo, los asesinatos extra-judiciales en Kenya, o las operaciones poco éticas de la banca suiza en los paraísos fiscales. Australia le llegó a confiscar el pasaporte a Julian porque “parecía muy usado”. Finalmente se lo devolvieron. En ese país le siguen de cerca, ya que Wikileaks desveló una lista negra de sitios web confidenciales que formarían la base del filtro de Internet propuesto por el gobierno laborista de Australia. La lista publicada por Wikileaks incluía vídeos de YouTube, portales informativos sobre la eutanasia, religiones minoritarias o imágenes de pornografía común.
Hoy día Estados Unidos ha presentado cargos contra Assange por la filtración de documentos secretos, y oficialmente le considera un terrorista. Hace unos meses la Fundación de la Paz de Sidney le concedió la prestigiosa Medalla de la Paz por “por su búsqueda de una mayor transparencia y rendición de cuentas de los gobiernos”. El gobierno de Suecia reclama su extradición para ser juzgado por una acusación de violaciones sexuales. Al parecer, dicen fuentes no oficiales, Suecia puede tener interés en la detención de Assange para asegurarse de que Wikileaks no revele la verdad sobre unos supuestos vínculos de Suecia con la CIA, su colaboración con extradiciones ilegales y las torturas a sospechosos de terrorismo. Mientras tanto, Wikileaks es presentado a la Academia Sueca como candidato al Nobel de la Paz 2011 por ser “uno de los colaboradores más importantes del siglo XXI con la libertad de expresión y con la transparencia”.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada